Aprovechando las amplias áreas verdes con las que cuenta la mayor parte de los clúster de Haras Ciudad Ecológica, el Doctor Cinco Patrón Ibarra, maestro Investigador de la BUAP, propone al gran número de inquilinos que habitan este desarrollo a construir sus propias camas de lombricomposta, que cumplen con el objetivo de aprovechar la basura orgánica que se genera día a día, y convertirla mediante este proceso en un alto volumen de fertilizante orgánico que nutriría sus jardines, plantas y árboles, siendo además un gran ahorrador de agua.

La implementación de este modelo en cada fraccionamiento, representa una transformación rotunda para el entorno. El sistema se fundamenta con la construcción de una cama de lombricomposta, la cual será rellenada de basura orgánica, para después las lombrices se propaguen de manera controlada, alimentándose y multiplicándose; destacando que este proceso no genera malos olores ni prolifera la fauna nociva.

En términos de infraestructura, cada una de estas camas de lombricomposta son básicamente sencillas, requieren de un espacio al aire libre, ubicado en un área específica, con medidas estándar de 10 metros de largo por un metro y medio de ancho. Su construcción representa una inversión a largo plazo, ya que posee una vida útil promedio de 30 años. Para su funcionamiento óptimo, la estructura se llena con los residuos orgánicos, delegando el proceso de transformación biológica a las lombrices que más tarde se reproducirán en este espacio.

Para asegurar el éxito del proyecto, el Dr. Patrón Ibarra ofrece su asesoría directa a los comités vecinales, sugiriendo la designación de un encargado que esté al pendiente del mantenimiento diario de la cama.
EL PROCESO GENERARÁ DOS TIPOS DE NUTRIENTES DE GRAN CALIDAD.
La producción derivada de este proceso genera dos tipos de nutrientes de alta calidad. Por un lado, se obtiene un fertilizante en polvo ideal para todo tipo de plantas o macetas, el cual las nutre directamente desde la raíz para volverlas más vigorosas, estimulando una abundante producción de flores o frutos. Por otro lado, el sistema genera un fertilizante líquido óptimo para el mantenimiento de pasto y plantas ornamentales.
El rendimiento promedio de una sola cama de desechos orgánicos es sumamente alto, logrando acopiar cerca de 80 costales de 40 kilos cada uno de nutrientes en polvo después de su trituración, volumen suficiente para abonar más de 3 hectáreas de terreno.
Como dato adicional, el fertilizante líquido ayuda a retener la humedad en el suelo y permite que el pasto se mantenga verde, incluso en temporadas de sequía extrema, reduciendo la necesidad del riego de agua a lapsos de cada tres semanas o un mes.

Esta propuesta también contempla un modelo de economía circular y colaboración. Aquellos sectores de Haras que aún no se hayan animado a construir su propia cama de lombricomposta, tienen la opción de acercarse a los clústers que ya la tengan en funcionamiento, comprando el fertilizante orgánico directamente con el encargado o quizá con la mesa directiva o el comité.
EL OBJETIVO PRINCIPAL ES CONTRIBUIR CON EL MEDIO AMBIENTE EN ÁREAS ECOLÓGICAS
El Doctor Cinco Patrón Ibarra enfatiza que su intención principal es motivar a los colonos a realizar acciones tangibles por el fraccionamiento donde viven, haciendo honor al nombre de Ciudad Ecológica. A pesar de que este proyecto aún no se ha dimensionado ni multiplicado a gran escala, y carece del apoyo de las autoridades municipales, el investigador expresa su satisfacción personal al saber que contribuye de forma activa a mejorar el medio ambiente.

El especialista cuenta con un amplio respaldo académico y científico para sustentar esta iniciativa; su vida está enfocada a la investigación y a la transformación de residuos orgánicos, incluso a gran escala. Es investigador, científico, imparte clases de Agricultura Orgánica en postgrados; clases de maestría en Manejo Sostenible de Agrosistemas; Doctor en Fertilidad de Suelos, Agricultura Tradicional, Diagnóstico y Manejo de Cultivos Agroecológicos.
El investigador señala con preocupación las deficiencias actuales en las políticas públicas ambientales. Afirma que los Gobiernos Municipales no ha implementado campañas ni anuncios efectivos para enseñar a la población a separar los desechos adecuadamente siendo su responsabilidad.

El Doctor comenta que al asistir recientemente a una campaña de capacitación oficial organizada por las autoridades municipales, el especialista constató que, aunque se instruye a las personas a separar los materiales orgánicos de los reciclables, el destino final de los orgánicos sigue siendo el relleno sanitario. Al no ser utilizados estos desechos se mezclan inevitablemente con otras basuras y terminan contaminándose, una problemática con la que el doctor ha luchado constantemente, defendiendo que los residuos orgánicos deben aprovecharse de forma obligatoria y reducir la saturación de estos rellenos como es visto actualmente.
INTERESES ECONÓMICOS DE LA INDUSTRIA QUÍMICA, PARAN LOS PROYECTOS ORGÁNICOS.
La trascendencia de este fertilizante orgánico va más allá de los jardines residenciales, pues representa un recurso de gran valor para el campo poblano. El material obtenido es sumamente versátil, apto para cultivos extensivos de semillas como el maíz y el frijol. La diferencia fundamental respecto a los fertilizantes sintéticos o nitrogenados —derivados del petróleo— radica en la calidad de la nutrición: cuando una planta se nutre de forma natural, sus frutos no se descomponen tan rápidamente. El uso de productos provenientes de combustibles fósiles, resulta menos limpio y sano en comparación con el uso de productos orgánicos.

El especialista atribuye la falta de adopción de estos métodos naturales a los fuertes intereses económicos que existen detrás de la industria química y de la gestión de la basura. Ante este panorama, propone como alternativa inmediata la adopción de una fertilización “organomineral” en el campo, combinando menos químicos y más elementos orgánicos para lograr una nutrición equilibrada en las plantas, una liberación controlada de nutrientes y una mejora sustancial en la salud del suelo.

Finalmente, el Doctor Cinco Patrón advierte que los residuos orgánicos representan el 50 por ciento de los desechos domésticos totales, siendo la causa principal de la saturación y contaminación prematura de los rellenos sanitarios, los cuales tienen una vida útil limitada en promedio de 10 años. “Si se retira ese 50 por ciento de materia orgánica, y se gestiona correctamente el 30 por ciento correspondiente a materiales reciclables como el PET, aluminio, fierro y cartón, aumentaría en un 80 por ciento su vida útil”. Así, un espacio diseñado para durar 10 años, podría prolongar su funcionamiento útil hasta por 80 años gracias a la separación y el aprovechamiento de los recursos orgánicos mediante la lombricomposta.
